Hace rato el estratega uruguayo no estaba a gusto y aunque debo reconocer que no entendí por completo las razones que esbozó en su declaración del fin de semana pasado (con alcances que creo no vienen al caso), si entiendo razones que dan cuenta de las carencias ya mencionadas.
Siempre existen hinchas acérrimos y un tanto hormonales pueden decir 'le pesó la camiseta', 'el viejo se venía a jubilar en Chile pensando que era fácil' y claramente esas razones no resisten análisis. Si fuera por jubilarse se hubiese quedado callado y sigue trabajando en malas condiciones hasta que los resultados no lo acompañen. Total para pasar el rato los resultados están: el equipo sigue en carrera por el título y tuvo una decorosa participación en copa libertadores dado el nivel del plantel.
Finalmente, con este río revuelto debiera sacarse lección y existe la gran oportunidad de que sea detonador de una mejora sustancial. El peso y la principal responsabilidad lo tiene la directiva pero un rol importante lo jugará una actitud madura, de introspección, de la amplia hinchada de la Universidad de Chile.
1 comentario:
Me parece que todo nace de la mentira, de la mentira de ofrecer un club como grande cuando en la realidad no lo es. Un club es grande cuando es competitivo, tiene infraestructura, es popular, y tal vez lo más importante, tiene ambiciones más allá del partido del domingo. la U no cumple con los requisitos, es más, ni siquiera tiene sueños deportivos para paliar el resto de sus carencias. Ejemplos en el mundo hay varios, busquemos uno cercano, Vélez en Argentina no es uno de los cinco grandes, sin embargo tiene ambición deportiva, y ya sabemos donde está.
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